Economía.
A Moody's no le inquieta el "modelo" argentino, sí las formas que se emplean
Las bajas generalizadas de las perspectivas del país y de las empresas de estable a negativa, en un bajo nivel, se explica por las inconsistencias de la política y las acciones. Entrevista a Gabriel Torres, especialista de la evaluadora internacional en el análisis de riesgo crediticio

Martes, 2 de octubre de 2012
En la 9ª Conferencia Anual de Moody’s Investors Service en un hotel céntrico de Buenos Aires, con la presencia de más de 300 hombres de finanzas de la Argentina, quedó en claro esta mañana que por primera vez en mucho tiempo América Latina no sólo ha logrado armar en los últimos cinco años "resistencias a choques" o a crisis externas, sino que la mayoría de los países lograron elevar entre 3 y 4 puntos sus notas crediticias, en contraste con Europa que acusan permanentes bajas. Las excepciones: La Argentina y Venezuela.
Para el corto plazo, "el escenario internacional para la Argentina luce favorable, por mejores señales provenientes de Brasil, que explica el 25% de las exportaciones y el ciclo de precios de las materias primas se mantiene súper alto, en particular para la soja", sintetizó Mauro Leos, especialista en Análisis de Crédito Soberano para América Latina.
Sin embargo, el punto débil se localiza en la arena política, en particular en lo que respecta a la debilidad de las instituciones.
Para profundizar en este punto, Infobae.com dialogó en una aparte de la Conferencia de Moody’s con el experto en el análisis de la Argentina, Gabriel Torres.
-¿Le inquieta a Moody’s la profundización del control de cambios y de importaciones a la hora de determinar la calificación de la Argentina?
No, Hay muchos países que aplican controles al movimiento de divisas e incluso son mucho más onerosos que acá. Si es relevante la reacción de los agentes económicos, porque se observa que no confían en país y fugan sus capitales al resto del mundo, o fuera del sistema financiero.
-El FMI le sacó "tarjeta amarilla" a la Argentina, y amenazó con "sacar la roja", lo que podría derivar en la recomendación de expulsión del selecto grupo de 20 naciones desarrolladas. ¿Qué impacto cree que podría provocar sobre el país?
De nuevo, hay más de 80 naciones desarrolladas fuera de ese club que crecen, tienen baja inflación y no sufren salida de capitales, y no forman parte del G-20. Por lo tanto lo relevante no pasa por si está o no está, sino en analizar qué provoca el cambio.
-¿Lo mismo puede decirse sobre el Indec?
Exacto. Sin duda que la pérdida de credibilidad de los índices de precios del Indec, que también torna no confiables los datos de crecimiento del PBI, como los que muestran mejora de los indicadores sociales, genera ruídos que distraen la atención. Pero lo relevante y lo que preocupa es la variación de los precios, que suben y la actividad crece menos.
-¿En cuánto influyó la estatización de la mayoría del paquete accionario de YPF sobre la reducción de la perspectiva a negativa de la nota de la deuda soberana y su efecto arrastre sobre las empresas, bancos y aseguradoras?
La nacionalización de empresas, como parte de la política de un gobierno no influye en mucho. Hay varios países que tienen empresas estatales en sectores estratégicos, como el energético y les va bien. En la Argentina se observa una inconsistencia entre el objetivo declarado de recuperar reservas hidrocarburíferas, lo cual requiere de la llegada de inversores, y el de estatizar la empresa sin pagarle un peso al accionista privado.
Fuente: Infobae