Economía
Guiño del board a los negociadores del FMI: aprobarán el acuerdo con Argentina
Incluye el aval (fundamental) de Estados Unidos. Pedirán que sea respaldado por ley del Congreso Nacional y les tomarán examen a Julie Kozack y Luis Cubeddu.
Lunes, 7 de marzo de 2022
              

Los negociadores que trabajan en la sede de Washington recibieron la novedad el viernes y, obviamente, mostraron satisfacción. Estados Unidos y el resto de los países occidentales aprobarán el acuerdo que la semana pasada cerraron Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto ocurrirá cuando el tratado llegue al directorio del organismo, una vez que lo apruebe el Congreso Nacional, sin importar si el Gobierno logra la adhesión al 100% del texto enviado (todo el articulado más los anexos) o si resulta en una versión donde sólo se avale el endeudamiento.

En el board del organismo, el Facilidades Extendidas reloaded ya tiene mayoría asegurada de aproximadamente el 80% de los votos, con lo que no habrá problema en contabilizar la suficiente cantidad de accionistas como para que el tratado tenga luz verde. Pero para que esto ocurra, el directorio del organismo que maneja Kristalina Georgieva exige dos condiciones. La primera es que lo expliquen en conjunto Illan Goldfjan, Julie Kozack y Luis Cubeddu. El director gerente para el Hemisferio Occidental, su segunda y el responsable del caso argentino deben informar ante el máximo tribunal del FMI (el que finalmente decide qué se aprueba y qué no) de qué se trata el acuerdo, y porqué se considera que tiene dos tiempos de implementación. El primero de dos años y medio y el resto de nueve años y medio (12 años en total). En otras palabras; porqué creen los negociadores que el Facilidades Extendidas que reemplaza al Stand By tiene una validez actual temporalmente contabilizable en unos 30 meses, y porqué luego pueden rediscutirse las condiciones. La segunda exigencia es que antes de llegar el Facilidades Extendidas al directorio del Fondo, debe ser aprobado por el Congreso Nacional; tal como se comprometió Martín Guzmán ante el organismo y le anunciaron al board Julie Kozack y Cubeddu el 17 de febrero pasado cuando se presentaron ante el órgano máximo del Fondo y explicaron que el compromiso del ministro de Economía era que el acuerdo se avalara por ley. Como nada indica que el apoyo legislativo deba ser total e incluya el contenido técnico y financiero del Facilidades Extendidas (el artículo 2 del proyecto de ley conocido el viernes más los anexos); con lo cual el directorio aceptará que simplemente el Congreso apruebe el primer, tercer y cuarto capítulos del proyecto. El compromiso de Kozack y Cubeddu es que el acuerdo tenga el sello de agua del Poder Legislativo. Nunca se habló de la profundidad del voto positivo.

En aquella reunión del 17 de febrero el board le había confirmado a Goldfjan, que las acciones de Kozack y Cubeddu (a nombre del staff de FMI) eran aprobadas; y que se le daba a la norteamericana y el venezolano luz verde para terminar de discutir la totalidad del acuerdo y que, si se respetaban las líneas generales planteadas en ese encuentro. Sin embargo, en la reunión, no todos habían sido mensajes positivos y alentadores. Había quedado en claro que la visión que muchos de los integrantes del board del Fondo sobre el país no era la mejor. Y que la economía argentina genera siempre muchas críticas entre los representantes directos de los países accionistas del FMI, quienes hablan y se expresan en los encuentros del directorio. Esa reunión de febrero no fue la excepción. Sabía la Argentina de antemano que Estados Unidos sería crítico. En la reunión anterior del directorio, en diciembre, se trató el informe interno elaborado por el organismo para analizar el resultado y las legalidades del acuerdo stand by otorgado durante el gobierno de Mauricio Macri. Los representantes de EE.UU. habían votado en contra del trabajo hecho por el propio Fondo. En febrero los Estados Unidos volvieron a ser críticos ante la situación de la economía argentina y la poca predisposición a aceptar los lineamientos generales de los clásicos acuerdos con el Fondo. Se supone sin embargo que Estados Unidos apoyaría el acuerdo si tenía el aval técnico de los economistas del organismo, pero no mucho más. Y así parece que será. Estados Unidos votaría a favor, de manera crítica, y sin mayores comentarios sobre el contenido del Facilidades Extendidas. Bastará para aprobar el acuerdo, ya que EE.UU. detenta el 17% de las acciones del directorio, un porcentaje suficiente como para que cualquier pedido especial se avale. En este caso no será necesario. El Facilidades Extendidas que se aprobaría, no tiene ninguna particularidad especial, ni otorga ningún favor fuera de lo común para el país. Sólo líneas técnicas que se acomodan al estatuto estable del FMI. Será una incógnita saber en el momento de votar el acuerdo, la posición que adopten otros países muy críticos con el país. En este sentido habrá que esperar la posición de Japón, que en el encuentro de febrero había insistido en que el Facilidades Extendidas debía ser exigente al máximo y obligar a la Argentina a acomodar seriamente su economía; incluyendo un plan de ajuste fiscal de corto plazo. No es nueva esta posición. Japón ya había sido crítico del país en las negociaciones del año pasado con el Club de París, donde es uno de los principales acreedores de la Argentina (el segundo), con un total del 22,34% del pasivo con ese organismo, a través de créditos impagos provenientes de la década del 90. Se trata de préstamos otorgados para prefinanciar exportaciones japonesas y radicación de plantas de ese país en la Argentina, renegociados luego por Axel Kicillof como ministro de Economía, como parte de la deuda global del Club de París en 2014.

Japón fue uno de los más críticos en la negociación de 2021, al punto de exigirle a la Argentina un pago al contado de u$s430 millones para cerrar el acuerdo. Ese país había marcado que no aceptaría firmar sin un gesto de este tipo, teniendo en cuenta que la Argentina le pagaría en tiempo y forma la liquidación por unos u$s445 millones a China durante el año pasado. Japón marcó que los acreedores del Club de París no podían ser menos que el régimen de Xi Jinping.

Aunque no mayoritario, el país asiático detenta un poder importante en el directorio del FMI, con el 6,01% de los votos. Lo supera sólo Estados Unidos con el 16,74%, y supera a Alemania que detenta el 5,87%, Francia 4,85% y el Reino Unido con el mismo porcentaje.

Fuente: Ámbito
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